Parasitos De Perros Que Parecen Arroz?

Parasitos De Perros Que Parecen Arroz
Cestodos – La infección por cestodos es relativamente común, aunque muchas veces el animal infectado no manifiesta síntomas. En los perros se presentan varias especies de cestodos. Estos pueden parecerse a pequeños granos de arroz y se muestran en solitario o formando una cadena, pudiendo encontrarlos en las heces.

  1. No se transmiten de perro a perro, sino a través de hospedadores intermediarios, tales como presas, pulgas , pescado crudo o despojos de carnicería;
  2. El más común es el Dipylidium caninum;
  3. Los diferentes cestodos tienen diferentes hospedadores intermediarios;

El perro come el hospedador intermediario y después desarrolla la lombriz definitiva. Existen varios tipos de tenias que pueden infectar a los perros: las más comunes son el Echinococcus multilocularis y el Echinococcus granulosus. Generalmente Echinococcus multilocularis no produce síntomas en el perro.

El animal se contagia cuando come pequeños roedores infectados. Los huevos, que son pequeños y se propagan fácilmente con el viento, pueden hallarse en bayas, setas, verduras o en el pelaje del perro. Esta lombriz puede provocar enfermedades graves en los seres humanos.

La tenia del perro (Echinococcus granulosus) vive en el intestino del animal y sus huevos pueden infectar al ser humano y provocarle hidatidosis, que puede ser grave. La lombriz no suele causar síntomas en el perro infectado y se transmite al perro a través de animales infectados, como son las vísceras crudas.

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¿Cómo se contagian los parásitos intestinales? – La mayoría de parásitos intestinales llegan al perro mediante la picadura de otros animales , como pulgas, garrapatas o mosquitos. Las larvas también pueden ser ingeridas directamente, cuando el animal come o toma agua contaminada.

  • Otra forma de contagio es al lamer la zona perianal de un can infectado;
  • Una vez en el organismo del perro, estos parásitos suelen instalarse en los intestinos;
  • Allí se alimentan succionando su sangre y tomando nutrientes del can;

Ello provoca una serie de lesiones en sus tejidos internos y otros efectos que pueden ocasionarles serios problemas de salud, como anemias u obstrucciones intestinales. .

¿Cómo eliminar el Dipylidium caninum?

Diagnóstico y tratamiento – El diagnóstico suele ser sencillo, ya que en la mayoría de casos se pueden ver esos trozos del parásito alrededor del ano o el pelo del animal, en las heces o en su cama, además de presentar picor en la zona anal. El tratamiento más utilizado para eliminar este parásito es el praziquantel , antiparasitario frecuente en la mayoría de pastillas desparasitantes.

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¿Qué es el Dipylidium en perros?

Texto completo Sr. Editor: La dipilidiasis es una zoonosis parasitaria producida por Dipylidium caninum. Es un cestodo común en perros y gatos, ya que son sus huéspedes definitivos. No se reproduce en humanos, aunque puede producir enfermedad. El contagio a humanos suele ser de carácter accidental, fundamentalmente en niños pequeños (se ha descrito incluso en periodo neonatal) 1 , ya que éstos presentan un estrecho contacto con las mascotas.

Son escasas las descripciones de esta infección en la literatura, que puede ser incluso confundida con oxiuriasis recurrente 2,3. Presentamos el caso clínico de un lactante de 11 meses de edad que consulta por diarrea de 2 semanas de evolución, afebril al inicio del cuadro para después llegar a alcanzar 39,7 °C.

Presenta deposiciones verdosas y líquidas, en número de 5 al día. La madre refiere que la niña tiene mal color, está triste, irritable, con dolor abdominal. Existe contacto ocasional con perros en el domicilio. A la exploración destaca la presencia de un abdomen globuloso.

  • La prueba de adenovirus y rotavirus en las heces (así como el coprocultivo) fueron negativos;
  • En el estudio parasitológico se aprecia cápsula ovígera de Dipylidium caninum en las 3 muestras;
  • Ante la clínica y la evolución tórpida del cuadro se decide tratamiento con praziquantel (150 mg en dosis única), con clara y rápida mejoría clínica;

El examen parasitológico a las 3 semanas postratamiento es normal. El Dipylidium caninum es un parásito común en animales domésticos. Es un helminto, platelminto cestodo (gusano plano), de 20 a 60 cm de longitud. Vive en el intestino delgado alimentándose de los nutrientes absorbidos.

Cada uno está formado por segmentos o proglótides de tamaño aproximado a un grano de arroz. Dichas proglótides se desprenden y son eliminadas en las heces o se visualizan en el ano (macroscópicamente podrían confundirse con oxiuros), tienen movilidad propia y contiene cápsulas que estallan liberando huevos.

Puede ocasionar prurito anal. En cuanto al ciclo biológico, los huevos están en las heces y son ingeridos por los huéspedes intermedios, pulgas (la pulga vectora es del género Ctenocephalides canis o felis según su huésped definitivo) y menos frecuentemente piojos; en ellos los huevos evolucionan a la forma juvenil (la larva de la tenia, llamada cistecircoide).

Los perros y gatos se infestan cuando ingieren pulgas; la larva llega a estado adulta en 20-30 días, aproximadamente. Las infestaciones humanas se deben a la ingesta de pulgas cuando los niños juegan con los animales, directa o indirectamente por contacto con objetos o suelos donde ha permanecido el animal infectado 4,5.

El diagnóstico se realiza mediante observación directa de las heces, donde se aprecian las proglótides. Si se observan las heces al microscopio se aprecian huevos rodeados de una cáscara delgada (cápsula ovígera). El tratamiento de elección es el praziquantel (10 mg/kg en dosis única), que conlleva la remisión clínica completa y rápida.

La prevención consiste en eliminar las pulgas y desparasitar periódicamente al animal 6. Queremos destacar la importancia del análisis parasitológico en caso de diarrea prolongada, ya que puede descubrir gérmenes no habituales susceptibles de tratamiento específico.

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¿Cómo saber si me contagie con los parásitos de mi perro?

Sarna Sarcóptica – Parásito responsable: Sarcoptes scabiei (ácaro) ¿Cómo me contagio? Las personas pueden contagiarse por contacto directo principalmente de un perro. ¿Cómo me afecta? En las personas esta enfermedad se caracteriza por la formación de galerías en la piel, dando como resultado la aparición de granos y costras en los brazos, abdomen y tórax.

Un síntoma muy característico es el picor intenso que se da, especialmente durante la noche. Principales órganos afectados: Piel. ¿Cómo afecta a mi perro? La sarna sarcóptica produce mucho picor. Las lesiones suelen aparecer primero en el abdomen, orejas y extremidades, aunque pueden llegar a extenderse por todo el cuerpo.

Hay pérdida de pelo, enrojecimiento de la piel y es muy característico la presencia de granos con costras. También puede haber infecciones cutáneas y la enfermedad puede llegar a ser crónica. .

¿Qué pasa cuando un cachorro expulsa gusanos?

SÍNTOMAS DE UN CACHORRO CON LOMBRICES – Si tu cachorro tiene lombrices, estas le provocarán alteraciones digestivas como abdomen hinchado, vómitos y diarreas (en ocasiones, con presencia de huevos, larvas y gusanos adultos), apatía, mal aspecto del pelaje, pérdida de peso a pesar de comer bien o anemia.

Además, algunos de estos gusanos pueden salir del intestino y migrar a otros lugares como los pulmones , especialmente en cachorros. Cuando esto pasa, pueden provocar otros síntomas relacionados con el órgano en el que se encuentren, por ejemplo tos o dificultad respiratoria.

Si no son tratadas a tiempo, las lombrices pueden llegar incluso a causar la muerte de los cachorros. También hay tipos de gusanos intestinales que no provocan síntomas más allá de irritación o picor en la zona perianal, que causan al salir al exterior.

¿Cómo saber si mi perro tiene Dipylidium caninum?

Daños, síntomas y diagnóstico de Dipylidium – Las infecciones con Dipylidium son de ordinario beningnas, a menudo sin síntomas clínicos, tanto para las mascotas como para los seres humanos. Si el número de tenias aumenta, pueden producir diarrea o estreñimiento, pérdida de peso, inquietud, dolores abdominales, picor anal, etc.

¿Cómo se contagia el humano de Dipylidium caninum?

INTRODUCCIÓN La dipilidiasis es una zoonosis parasitaria producida por Dipylidium caninum, gusano aplanado en sentido dorsoventral, de la familia Dilepidiidae, orden Cyclophyllidea, Subclase Eucestoda. Es un cestodo común en cánidos y félidos domésticos y silvestres, quienes son sus hospederos definitivos.

El hombre lo adquiere accidentalmente al ingerir a los hospederos intermediarios infectados, la pulga del perro (Ctenocephalides canis), la pulga del gato (Ctenocephalides felis) y ocasionalmente por la pulga del hombre (Pulex irritans) o el piojo del perro (Trichdectes canis) 1.

La infección en el hombre se denomina dipilidiosis, la mayoría de los casos se presentan en lactantes y preescolares, lo que sugiere una mayor exposición a los hospederos intermedios, por el estrecho contacto con las mascotas, que pueden lamer la cara del niño, sus juguetes y utensilios de alimentación.

En adultos, en cambio, es poco frecuente 2,3. Presentamos el caso clínico de un preescolar con dipilidiosis y su posterior discusión. Caso Clínico Preescolar de 2 años 8 meses de edad, sexo masculino, sano, sin antecedentes mórbidos de importancia, con controles ocasionales con el pediatra en el último año.

Estado nutricional eutrófico según P/E y P/T. En el examen físico destacaba el desaseo personal. La familia procedía de la zona rural de Casablanca, Región de Valparaíso, donde se dedicaban a la crianza de vacunos y aves. La casa con piso de madera, disponía de agua potable y alcantarillado, patio de tierra.

  1. Tenían tres perros, uno de ellos adulto y un gato de tres años;
  2. Las mascotas no contaban con control veterinario;
  3. La madre del niño refería la presencia de abundantes pulgas;
  4. El niño jugaba frecuentemente con sus mascotas;

El paciente fue derivado a la Cátedra de Parasitología para control post tratamiento de una Hymenolepis diminuta, diagnosticada en otro centro, donde había consultado por dolor abdominal. Al interrogar dirigidamente a la madre destacaba el antecedente de la eliminación de elementos blanquecinos móviles por las deposiciones. La observación macro y microscópica de estos elementos permitió la visualización de un doble poro genital característico y la presencia de huevos agrupados en una membrana o cápsula ovígera, con liberación de huevos (Figuras 2-4 ). De acuerdo a los hallazgos macro y microscópico se hizo el diagnóstico de dipilidiosis. El paciente recibió medidas preventivas para dipilidiosis y tratamiento con praziquantel por una vez. Acudió a control con estudio copro-parasitológico de deposiciones post tratamiento, a los 3 y 6 meses después, que fueron todos negativos.

  • Se realizó un estudio copro-parasitológico y test de Graham, que fueron negativos y se solicitó una muestra de los elementos eliminados por las deposiciones del niño ( Figura 1 );
  • No volvió a eliminar proglótidas y se encuentra actualmente asinto-mático;

En el último control se informó de la muerte del perro adulto. DISCUSIÓN Dipylidiun caninum fue descrito por primera vez el año 1715 por Dubois. Es una zoonosis de distribución mundial, la infección se ha reportado en todos los continentes a excepción de la Antártida.

  1. Epidemiología;
  2. La frecuencia de infección por D;
  3. caninum en cánidos y félidos domésticos capturados en Chile el siglo pasado, era de 39,9% 4;
  4. Estudios realizados posteriormente en las ciudades de Valdivia, Nuble y Santiago encontraron una prevalencia entre ll,4y54,2% 5-8;

El año 2006 se encontró en 2,1 y 2,2% de las muestras fecales estudiadas en perros de Santiago 9,10. En la ciudad de Valparaíso se detectó en 1,6% de los perros estudiados (Oschilewski D. , datos no publicados). En países como México se ha encontrado hasta en 60% de muestras de autopsias de perros y en 52% de muestras de perros sanos 11,12.

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En España, en 13,2% de los perros sin hogar 13,14 y en Brasil 0,7% 15. La parasitación es mayor en perros mayores de un año (Oschilewski D. , datos no publicados) 810 , con cantidades variables de tenias, de 1 a 426 ejemplares/ animal 15-19.

En Chile, la máxima carga parasitaria comunicada ha sido de 140 cestodos 17. En gatos se ha encontrado D. caninum en 45 a 51% de los animales sacrificados, con 1 a 300 ejemplares por animal 20-21. En Santiago, en gatos que presentaban síntomas digestivos, se encontró en 6,9% de las muestras estudiadas 9.

  • En Valparaíso se ha encontrado en 2/ 15 cachorros (Neira P;
  • , datos no publicados);
  • La presencia del cestodo es mayor en cachorros de gatos 9;
  • En animales silvestres como el zorro se ha encontrado en 2,6% en Italia 22 , 3,8% en Inglaterra 23 , 3,1 y 50% en Grecia 24 , 19,4% en Jordania 25 , 0,9% en Bélgica 25 , 2% en la República Eslovaca 26,27 y 5,5% en España 28;

La eventualidad de transmisión de agentes etiológicos de zoonosis a partir de cánidos y félidos silvestres al hombre es remota; sin embargo, actúan como reservónos de agentes patógenos comunes al perro, con el cual el hombre tiene mayor posibilidad de contacto 29.

En animales en cautiverio como zorros, aguará guazú, jaguar, gato montes y gato moro, D. caninum tiene una incidencia de 13,7% 30. En un estudio efectuado en animales del zoológico de Quilpué, Región de Valparaíso, no se detectó su presencia en cánidos ni félidos (Neira P.

, datos no publicados). El tratamiento de esta parasitosis en animales de compañía se realiza con praziquantel. Se trata, a contar de los cuatro meses de vida, en el perro y seis meses en el gato, por las reacciones de hipersensibilidad secundarias a la liberación de los antígenos, ocasionado por la muerte de los parásitos.

El tratamiento debe repetirse cada tres meses. Para el control de pulgas se indica un collar antipulgas. Biología. Dipylidium caninum es un cestodo de color blanquecino, puede alcanzar una longitud promedio de 30 cm (10-70 cm).

El escólex es romboidal de 350 a 400 u, posee cuatro ventosas, un róstelo apical, cónico y retráctil, capaz de evaginarse llegando a una longitud de 185 u o invaginarse totalmente dentro del escólex ( Figuras 5 y 6 ). Tiene un promedio de 4 a 6 coronas de ganchos, que pueden variar de 1 a 8, dependiendo de la edad del parásito.

  • Estos ganchos fijan al cestodo en la pared del intestino delgado;
  • Las proglótidas semejan una cadena de “granos de arroz o pepitas de melón”;
  • Presentan dos juegos de órganos reproductores localizados en extremos opuestos, lo que las hace fácilmente diferenciables de otras tenias ( Figura 6 );

Se liberan grávidas al ambiente, ya sea por su propia motilidad al franquear el esfínter anal, que es lo habitual, o bien, junto a las deposiciones, que es excepcional. En el ambiente externo se desintegran y liberan 50 o más paquetes de huevos, que se forman después de la reproducción sexual, pueden quedar aislados o, lo más frecuente, dentro de una delgada membrana, llamada cápsula ovígera.

Los huevos miden entre 20 y 40 u de diámetro. Si el huevo es ingerido por un hospedero intermediario (pulga), eclosiona la oncósfera (embrión hexacanto), ue penetra la pared intestinal, invade el hemocele del insecto (cavidad del cuerpo), y se convierte en procercoide y posteriormente en una larva cisticercoide llamada Cryptocystis trichodectis 31.

La larva cisticercoide tiene un período de incubación de 10 a 25 días, alcanza su madurez mientras el insecto cumple con su propia metamorfosis (holometábola). Reside en la cavidad del cuerpo de los insectos y la transmisión al hospedero definitivo ocurre por la ingestión de los insectos infectados con larvas cisticercoides 32.

El imago alberga el estado larval infectante (cisticercoide) para los hospederos definitivos. El cisticercoide se desarrolla, en aproximadamente un mes, a la forma adulta (tenia) en el intestino delgado, donde se adhiere mediante su escólex.

Debido a que una pulga puede contener múltiples larvas de la tenia, es posible la infección con más de un ejemplar. Clínica en animales de compañía. Los hospederos definitivos son el perro y el gato y en ellos no ocasiona síntomas, a excepción de prurito anal.

  1. Sólo cuando la carga parasitaria es alta puede provocar trastornos gastrointestinales, que incluso pueden llevar a una obstrucción intestinal;
  2. Las manifestaciones clínicas varían, dependiendo entre otros factores, de la edad, sexo, raza y condición física de los animales;

Un signo característico es la observación de las proglótidas en la zona perineal de los animales o en los lugares donde descansan 33-34. Manifestaciones clínicas en humanos. La mayoría de los casos de dipilidiosis ocurre en niños, un tercio de ellos en lactantes bajo 6 meses de edad.

Muchas veces pasa inadvertida o no se diagnostica, porque no se visualizan las proglótidas o los pacientes no refieren síntomas. La presencia de esta zoonosis, se asocia a malas condiciones higiénicas y contacto estrecho con mascotas.

Los niños se infectan cuando son lamidos por un perro o gato con pulgas infectadas, las que pueden ser ingeridas accidentalmente o ser tragadas cuando se encuentra en pisos o patios 33. La infección tiene un período pre-patente de 20 días. La carga parasitaria se relaciona directamente con el número de larvas cisticercoides presentes en las pulgas y por la cantidad de insectos ingeridos.

  • La carga parasitaria en humanos generalmente es baja, con escasos reportes de infección múltiple 35,36;
  • El cestodo no se multiplica en el hombre, porque no es su hospedero definitivo;
  • La mayoría de las veces la infección es asintomática;

Cuando presenta síntomas, las manifestaciones son vagas e inespecíficas e incluyen diarrea, inquietud, agitación en lactantes, dolor epigástrico, constipación, palpitaciones cardíacas. En niños mayores ocasiona prurito y dolor anal. Los síntomas ceden con la expulsión del o los ejemplares de la tenia 37-39.

  • Se puede asociar a irritabilidad, insomnio, distensión abdominal, dolor abdominal, cólico, meteorismo, pérdida de apetito, baja de peso y reacción alérgica 37;
  • Los niños pueden eliminar proglótidas en deposiciones y es posible de encontrar en los pañales;

En ocasiones puede encontrarse eosinofilia en el hemograma 39. Tiende a confundirse con Enterobius vermicularis 40 ‘ 41. La patogenicidad en el hombre se relaciona a la absorción de metabolitos del parásito 38. En nuestro país, en un estudio realizado en 51. Presentaron diarrea, cólicos y distensión abdominal 11 de ellos, asintomáticos 4. Se visualizó las proglótidas en 15, un caso fue un hallazgo de autopsia. El tratamiento usado en la mayoría de los casos fue niclosamida. Diagnóstico. El diagnóstico de certeza de esta parasitosis se logra al identificar las proglótidas, que semejan un grano de arroz y las cápsulas ovígeras; generalmente no se observan huevos libres en deposiciones.

020 personas se detectó D. caninum en 18 de ellos (0,7%) 42. Existen publicados en la literatura médica nacional más de 20 casos de dipilidiosis ( Tabla 1 ) 35,43-48. La edad de los casos publicados varía entre 2 meses y 4 años, 15/ 17 casos eran lactantes, nueve hombres y 8 mujeres.

Las proglótidas son de color blanquecino, se diferencian de otras tenias por su tamaño, características morfológicas y la observación microscópica, sin tinción entre dos portaobjetos, de los dos poros genitales ( Figura 7 ). El personal de laboratorio debe estar familiarizado con las características antes señaladas, para evitar confusión con otras especies de tenias, o larvas de moscas. Dada la infrecuencia de esta infección en humanos, las infecciones pueden no ser reconocidas o sub-diagnosticadas, principalmente porque las proglótidas en las deposiciones pueden pasar inadvertidas. Tratamiento. Se realiza con praziquantel, un antihelmíntico de amplio espectro. Actúa aumentando la permeabilidad de la membrana celular en los gusanos susceptibles, produce pérdida del calcio intracelular, contracciones masivas y parálisis de la musculatura.

  1. Esto es seguido por adherencia de fagocitos a los parásitos y muerte;
  2. El medicamento actúa desintegrando la tenia en el intestino, motivo por el que no se observa en deposiciones;
  3. Es bien tolerado, con pocos efectos adversos;

No se ha demostrado teratogenicidad, pero no se recomienda su uso en mujeres embarazadas ni en nodrizas, porque se excreta por la leche materna. Es bien absorbido en el tracto gastrointestinal. Está disponible en comprimidos de 150 y 500 mg 49>5 °. La niclosamida fue usada en el tratamiento de la dipilidiosis. Prevención. Las medidas de prevención recomendadas en esta parasitosis son:

Evitar que los niños jueguen con animales que tienen pulgas, control de ellas, tanto en ambientes interiores como al aire libre.
Inspeccionar posible infección en animales domésticos.
Control veterinario de las mascotas.
Retiro de patios y áreas recreacionales públicas de los excrementos de perros.
Enterrar o bien embolsar y eliminar en la basura.
Evitar que los niños besen a las mascotas o sean lamidos por ellas.

CONCLUSIONES Dipylidium caninum es una zoonosis que raramente causa infección en el hombre. Se asocia al contacto estrecho con mascotas e ingestión de pulgas infectadas con el cisticercoide, que son sus hospederos intermediarios. Los niños son los más afectados, especialmente los lactantes. El diagnóstico se sospecha visualizando las proglótidas en deposiciones, región perianal o en los pañales.

Inhibe la fosforilación oxidativa mitocondrial del parásito. Necesita de una preparación intestinal previa del paciente, con régimen líquido durante la tarde y noche anterior. Al día siguiente se administra el comprimido en ayunas, que debe ser masticado e ingerido con una taza de té 47 ( Tabla 2 ).

El tratamiento se realiza con praziquantel. Entre las medidas de prevención recomendadas está el control de pulgas de las mascotas con collares antipulgas, mantener un control veterinario, desparasitación periódica y evitar que los niños besen o sean lamidos por sus mascotas.

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¿Qué enfermedad causa el Dipylidium caninum?

El D. caninum , una tenia de doble poro, afecta a perros y gatos. Las pulgas son los huéspedes intermediarios. La ingestión de una pulga infectada, en general por un niño pequeño, causa una infección asintomática autolimitada, aunque pueden detectarse proglótides (segmentos de la tenia) en las heces.

El tratamiento consiste en 1 sola dosis de 5 a 10 mg/kg de pracicuantel por vía oral. Alternativamente, una dosis única de 2 g de niclosamida (no disponible en los Estados Unidos) en 4 comprimidos (500 mg cada uno) que se mastican uno a la vez y se tragan.

En los niños, la dosis es de 50 mg/kg (máximo 2 g) una sola vez. La infección es autolimitada en los. aies humanos y suele resolverse espontáneamente en 6 semanas. NOTA: Esta es la versión para profesionales. PÚBLICO GENERAL: Hacer clic aquí para obtener la versión para público general. Copyright © 2022 Merck & Co. , Inc. , Rahway, NJ, USA y sus empresas asociadas. Todos los derechos reservados..

¿Cómo saber si mi perro tiene ascaris?

DIAGNÓSTICO. Es posible que el veterinario sospeche que existe una infección parasitaria si su perro o su gato manifiestan algunos síntomas clínicos, como vómitos, diarrea, tos o apatía. Los síntomas de las infestaciones por ascáridos suelen ser inespecíficos y pueden estar provocados por otras enfermedades.

¿Cómo se transmiten los parásitos de los perros a las personas?

Los humanos contraen estas enfermedades transmitidas por los animales cuando son mordidos o arañados o entran en contacto con las heces o la saliva de un animal, (en el caso de hongos es por contacto con la piel contaminada de la mascota).

¿Qué pasa si no desparasitar a un perro?

🔴 PARÁSITOS INTESTINALES de Perros como Granos de Arroz 🔴 Dipylidium Caninum o Tenia del Perro

Asimismo, los vermes cardiopulmonares como el Gusano de Corazón (Dirofilaria immitis), llamado así porque de adulto vive en el corazón o en los pulmones del animal, provoca Dirofilariosis canina, una enfermedad de evolución lenta con complicaciones cardíacas y respiratorias que en ocasiones pueden ser fatales.

¿Cuánto dura el ciclo de Dipylidium caninum?

Ciclo biológico – Las proglótides grávidas se eliminan por lo general con las  heces  como cadenas cortas, o emergen por el ano de modo espontánea. Después de que la larva de la  pulga  ingiera estas proglótides, los embriones hexacantos progresan a cisticercoides infectantes en el hemocele y permanecen en éste hasta que se desarrolla la pulga adulta.

La infección se adquiere por la  ingestión de las pulgas infectadas , se localizan en intestino delgado. Los perros son los huéspedes habituales de estos parásitos, pero las infecciones humanas, sobre todo en los niños, probablemente sean más frecuentes de lo que ha notificado.

Periodo de incubación : La maduración a tenia adulta lleva de 3 a 4 semanas. Ciclo biológico.

¿Qué es la Giardia en los perros?

INTRODUCCIÓN Giardia spp y Cryptosporidium spp son parásitos de distribución mundial y de importancia en Salud Pública debido a que ocasionan una gastroenteritis de severidad variable, causando deterioro físico, desnutrición y retraso en el crecimiento y desarrollo, tanto en el hombre como en animales (Cordero del Campillo et al.

, 1999; Acha y Szyfres, 2003). La infección por estos agentes se observa con mayor frecuencia en individuos jóvenes, particularmente en zonas rurales de África, Asia y Sudamérica donde las condiciones medioambientales son favorables para su transmisión; siendo menos frecuentes en países industrializados (Acha y Szyfres, 2003).

La giardiasis es una parasitosis causada por el protozoo flagelado Giardia spp que se encuentra en el intestino delgado de perros, gatos, vacunos y otros animales domésticos, originando cuadros de síndrome de malabsorción y diarrea (Cordero del Campillo et al.

  1. , 1999);
  2. La criptosporidiasis es una enfermedad parasitaria de distribución cosmopolita, descrita en más de 170 especies de vertebrados y causada por protozoos del género Cryptosporidium (Ortega et al;
  3. , 1999);

Se han descrito 16 especies, incluyendo C. nasorum en peces, C. serpentis en reptiles y C. meleagridis en el intestino de aves (Fayer y Xiao, 2008). Dentro de estas, C. parvum es poco específico para su hospedero y ha sido asociado con episodios de diarrea en humanos, rumiantes, cerdos y otros mamíferos, y ocasionalmente en gallinas (Fayer y Xiao, 2008).

En animales de compañía, C. parvum es causante de graves cuadros entéricos, generalmente asociado a estados de inmunosupresión como el moquillo canino y la leucemia e inmunodeficiencia felina (Ortega et al.

, 1999). Además, se le encuentra asociado a virus entéricos (Rotavirus), bacterias (Campylobacter, Salmonella) y otros protozoos (Giardia). Ocasionalmente, se le ha encontrado en el estómago, vesícula biliar, hígado, páncreas, útero, tráquea, pulmones, corazón, vías urinarias y conjuntiva de terneros, cerdos y ratones infectados natural y experimentalmente (Ortega et al.

  • , 1999);
  • Estudios realizados en Lima Metropolitana indican prevalencias en perros de 25;
  • 4% a C;
  • parvum y de 15;
  • 7% a Giardia spp (Romero et al;
  • , 2000) y 15;
  • 7% de perros positivos a Giardia spp (Zárate et al;
  • , 2003);

Asimismo, en la provincia del Callao se obtuvo 9. 4% de perros positivos a Giardia spp (Araujo et al. , 2004). Tanto Giardia spp como Cryptosporidium spp son considerados de gran potencial zoonótico, pues el hombre puede infectarse al ingerir quistes y ooquistes provenientes de canes y otros animales (Robertson y Gjerde, 2001; Botero y Restrepo, 2006).

  1. En el Perú, la giardiasis y la cryptosporidiasis se halla presente en los caninos, pero no existen datos actuales sobre el grado de infección en la población canina;
  2. El objetivo del estudio fue determinar la prevalencia de ambos parásitos en perros de varios distritos del Cono Oeste de Lima Metropolitana;

MATERIALES Y MÉTODOS El estudio se llevó a cabo en canes domésticos, aparentemente sanos, de edad y raza diversas y de ambos sexos, cuyos propietarios residían en los distritos ubicados en el Cono Oeste de Lima Metropolitana (Breña, Jesús María, La Victoria, Lima, Lince, Magdalena del Mar, Miraflores, Pueblo Libre, San Borja, San Isidro, San Luis, San Miguel y Surquillo).

El estudio se llevó a cabo entre agosto de 2009 y julio de 2010. El tamaño muestral fue determinado mediante la fórmula para estimar una proporción (Daniel, 1996) y utilizando una prevalencia referencial de 25.

4% (Romero et al. , 2000). El tamaño mínimo resultante fue de 291 muestras; sin embargo, se colectaron 300 muestras. Este número representó el 0. 164% de la población total estimada de perros (182 994) de los distritos del cono Oeste de Lima Metropolitana, según el censo de la población humana (INEI, 2005).

Para la recolección de muestras se pidió la colaboración de propietarios de canes, a los cuales se les facilitó frascos plásticos rotulados y se les informó un día antes la forma de tomar las heces (aprox.

8 g), libre del contacto de tierra y orina. La selección de los hogares se hizo en forma aleatoria. Las muestras fueron llevadas al Laboratorio de Parasitología de la Facultad de Medicina Veterinaria, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, donde fueron guardadas en refrigeración.

El análisis de las muestras se hizo mediante las pruebas de sedimentación espontánea y tinción de Ziehl-Neelsen modificada para diagnosticar la presencia de Giardia spp y Cryptosporidium spp, respectivamente (Rojas, 2004).

Las posibles asociaciones entre parásitos con las variables sexo, edad (1 a 6, >6 a 12, >12 a 72 y >72 meses), estado físico de las heces (formada, pastosa, diarreica), tipo de alimentación (casera, balanceado, mixta) y permanencia en el hogar (sí, no) se analizaron mediante la prueba de Chi cuadrado con un nivel de significancia de 0.

05. Los datos fueron analizados utilizando el paquete estadístico SPSS v. 10. 0 para Windows. RESULTADOS La prevalencia de Giardia spp y Cryptosporidium spp en caninos de los distritos del Cono Oeste de Lima Metropolitana fue de 16.

7 ± 4. 0 y 29. 7 ± 5. 0%, respectivamente, con un nivel de confianza del 95% ( Cuadro 1 ). Se encontraron diferencias significativas entre grupos etarios, observándose que los animales más jóvenes son más propensos a estar infectados con Giardia spp (p<0. 05). Asimismo, se encontró que animales mayores de 72 meses tenían una mayor prevalen cia de Cryptosporidium spp que animales de 12 a 72 meses (p<0. 05). No hubo diferencias por efecto de las variables sexo, estado físico de las heces, tipo de alimento y permanencia en el hogar ( Cuadro 1 ). Se halló infección simultánea de ambos protozoos en 10 canes (3. 3 ± 1. 9%), donde siete animales presentaron heces pastosas. DISCUSIÓN El 16. 7% de prevalencia de Giardia spp hallada en el estudio fue similar a los resultados de Zárate et al. (2003) en caninos del Cono Sur de Lima Metropolitana (15. 7%). En ambos estudios se utilizó la técnica de sedimentación espontánea, mientras que Bazán et al.

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(2000), utilizando el método directo en 250 muestras fecales de caninos de vida intradomiciliaria del distrito limeño de San Juan de Lurigancho, encontraron una prevalencia baja (0. 8%). Es importante indicar que el método de sedimentación espontánea presenta mayor sensibilidad (70%) que el examen directo (Larragán, 1993; Zárate et al.

, 2003). No obstante, en la Provincia Constitucional del Callao, con la de técnica de sedimentación espontánea se encontró una prevalencia de 9. 4% (Araujo et al. , 2004). Asimismo, reportes de zonas urbanas de otros países, empleando una sola muestra para el examen parasitológico, muestran resultados similares: 12% en España (Díaz et al.

, 1996), 16% en Japón (Asano et al. , 1991) y 21% en animales de refugio y criaderos en Perth, Australia (Swan y Thompson, 1986); e incluso prevalencias superiores como el 36% en California, EEUU (Hahn et al.

, 1988). Estos datos demuestran la gran variabilidad de la presentación de Giardia, en parte debido a las características de la población canina, entorno ambiental y método de diagnóstico utilizado (Cordero del Campillo et al. , 1999). La prevalencia encontrada de 29.

  1. 7% para el caso de Cryptosporidium spp es comparable con otros resultados en zonas urbanas (Romero et al;
  2. , 2000) y rurales (Celis, 2010) del país empleando una técnica parasitológica similar;
  3. Sin embargo, las cifras de prevalencia de este parásito son inferiores en países vecinos como Chile (1;

9%, Gorman et al. , 2006) y Brasil (8. 8%, Lallo y Bondan, 2006), utilizando la misma técnica de diagnóstico. Es posible que estas diferencias sean debidas a la presencia de animales inmunocomprometidos y a la contaminación ambiental (Botero y Restrepo, 2006).

Otros factores que incrementan el riesgo de infección por el protozoario, tanto para el animal como las personas a su alrededor, serían el incremento de la población canina en zonas marginales y bajo nivel socio económico de la población, aunado a la falta de servicios básicos de agua y desagüe, desnutrición, mala higiene y hacinamiento (Botero y Restrepo, 2006).

Además, la presencia de áreas verdes regadas con aguas servidas puede ser otro factor (Robertson y Gjerde, 2001), pues tanto Giardia spp como Cryptosporidium spp se difunden mejor en medio hídrico (Ortega et al. , 1999). La mayor susceptibilidad de cachorros de hasta seis meses de edad encontrada en el presente estudio (27.

  • 5%) ha sido ampliamente demostrada en otros estudios (Hahn et al;
  • , 1988; Cordero del Campillo et al;
  • , 1999; Itoh et al;
  • , 2001; Zárate et al;
  • , 2003);
  • Asimismo, un estudio en niños españoles de 6 a 10 años reporta que la frecuencia de presentación de Giardia spp disminuye con la mayor edad de los canes, lo cual se interpretaría como consecuencia de un cierto grado de inmunidad adquirida (Pérez et al;

, 1997). Con respecto a la influencia de la edad en la presentación de Cryptosporidium spp, la mayor, aunque no significativa, tasa de prevalencia en animales menores de un año y la mayor prevalencia en animales mayores de 72 meses (p<0. 05), podría ser explicada por la mayor susceptibilidad de los animales jóvenes ante un pobre desarrollo inmunológico (Ortega et al. , 1999; Acha y Zyfres, 2003), así como la baja capacidad de respuesta inmune en animales geriátricos (Cordero del Capillo et al. La relación entre el estado físico de las heces y la detección de Giardia spp fue significativa (p<0. 05). Canes positivos a Giardia spp presentaron una mayor frecuencia de heces diarreicas (30. 8%) y pastosas (22. 4%), coincidiendo con el estudio de Zárate et al. (2003), quienes indican una mayor probabilidad de hallar quistes y trofozoítos de Giardia spp en heces sueltas que en heces normales.

, 1999); sin embargo, otros estudios no han encontrado una relación significativa entre edad y el hallazgo de Cryptosporidum spp en heces (Romero et al. , 2000; Celis, 2010). Similar resultado fue obtenido por Itoh et al.

(2001) en caninos domésticos del Japón. En ese sentido, se debe tener en cuenta que la diarrea es un trastorno gastrointestinal que acompaña a diversas enfermedades; sin embargo, la giardiosis clínica que cursa con diarrea o heces que no son aparentemente normales es generalmente de tipo recurrente o crónica y los animales adelgazan a pesar que no pierden el apetito.

El Cryptosporidium spp parece no afectar el estado físico de las heces. El canino llega a infectarse sin desarrollar la enfermedad (Lloyd y Smith, 1997); no obstante, infecciones naturales con Cryptosporidum spp pueden llegan a causar cuadros diarreicos, especialmente en animales jóvenes, inmunosuprimidos o que cursan con otras infecciones bacterianas o virales que pueden provocar mortalidad (Romero et al.

, 2000). En los últimos años se reportaron hospederos de Cryptosporidium en más de 150 mamíferos, basado en el parecido microscópico de los ooquistes de C. parvum en las heces (Fayer, 2004). En muchos casos C. parvum fue el nombre de la especie por defecto sin la confirmación molecular y biológica (Fayer, 2010).

  • En la actualidad se reconoce la presencia en caninos de C;
  • canis y en el hombre de C;
  • hominis; siendo C;
  • canis considerada como zoonosis poco frecuente (Bowman, 2011);
  • El sexo, tipo de alimentación y permanencia en el hogar no fueron factores importantes en la presentación de estas enfermedades; resultados que coinciden con otros estudios en Giardia (Cordero del Campillo et al;

, 1999; Zárate et al. , 2003) y Cryptosporidium (Romero et al. , 2000; Lallo y Bondan, 2006). Sin embargo, Oliveira- Sequeira et al. (2002) encontraron una mayor prevalencia de Giardia spp en perros callejeros de la ciudad de Sao Paulo. Finalmente, los canes que desarrollaron una infección mixta (3. CONCLUSIONES

  •  La prevalencia de Giardia spp y Cryptosporidium spp en caninos domésticos del Cono Oeste de Lima Metropolitana fue de 16. 7 ± 4. 0 y 29. 7 ± 5. 0% mediante las técnicas de sedimentación espontánea y Ziehl-Neelsen modificado, respectivamente.
  • Las variables edad y el estado físico en el caso de Giardia spp y la edad en el caso de Cryptosporidium spp mostraron asociación estadística con la enfermedad (p<0. 05).

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  1. 3%) tendrían una mayor probabilidad de manifestar sintomatología clínica que aquellos canes que solo cursan con un agente (Olivera-Sequeira et al;
  2. , 2002);
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¿Cómo curar los parasitos intestinales en perros?

Tratamiento – La desparasitación se lleva a cabo tras recibir un resultado del análisis de heces que permita aplicar al perro un tratamiento específico contra el parásito en cuestión. Existen medicamentos antiparasitarios en forma de inyectables, pastillas, jarabe, pasta oral o pipetas spot on.

El medicamento antiparasitario se elige en función del tipo de parásito que tiene el perro. Los cachorros deben someterse a una desparasitación frecuente. Las crías se desparasitan reiteradas veces en sus primeros meses de vida para evitar que se vuelvan a infectar de lombrices intestinales.

La primera desparasitación ha de realizarse con 3 semanas de edad, dependiendo del tratamiento escogido, se repetirá la desparasitación con un intervalo de tiempo diferente. En perros adultos, la desparasitación frente a parásitos intestinales debe adaptarse a las circunstancias de la vida del animal en cuestión, aunque en líneas generales se recomienda desparasitar cada tres meses frente a los nematodos y cada cuarenta y cinco días frente a los cestodos..

¿Cómo saber si mi perro ya no tiene tenia?

Diagnóstico – Ver directamente las proglotis de tenias en heces, encontrarlas frescas o secas alrededor del ano o en el pelo y cama, suele ser suficiente para diagnosticar la parasitación por la tenia Dipylidium caninum en nuestro perro. Si esto sucede, no lo dudes y acude al veterinario lo antes posible para que sea él quien estipule el tratamiento a seguir.